CETA: El Consejo de Ministros autoriza su firma

El Consejo de Ministros ha autorizado, en su reunión del pasado 14 de octubre, la firma de los Acuerdos Económico y Comercial Global, el conocido CETA, y de Asociación Estratégica entre Canadá y la Unión Europea y sus Estados miembros.

Seis inquietudes surgen:

a) ¿Ha corregido el Gobierno los elementos que estaban desfasados en el Borrador que fue dado a conocer a finales de agosto? Recordemos que, por ejemplo en materia de contratación pública, los únicos que iban a aplicar el acuerdo eran ¡los Ministerios de la época de Jose Luis Rodríguez Zapatero! Más allá de las sonrisas que pueda producir, resulta poco serio que “la marca España” siga siendo la de la chapuza y la imprevisión.

b) El Gobierno de España es uno de los que más ha impulsado la “aplicación provisional” del Tratado -impulsada por la Comisión, como contraprestación a su consideración como acuerdo mixto- antes de su ratificación por todos los Estados miembros. Una solución que no deja de ser una suerte de limbo jurídico y que condicionará la actividad estatal sin que haya existido un debate parlamentario al respecto.

c) ¿Qué consecuencias va a tener el Brexit sobre el articulado del Tratado? Resulta cuando menos curioso que se esté avanzando tanto cuando, al mismo tiempo, uno de los países más afectados por las prestaciones recíprocas está a punto de activar el procedimiento del artículo 50 para salir de la Unión Europea? ¿Se han previsto algunas soluciones al respecto?

d) Desde un punto de vista eminentemente jurídico, ¿puede un Gobierno en funciones autorizar la firma de un acuerdo de la importancia del CETA? Realmente no parece que se encuentre dentro de las competencias que recoge el artículo 21 de la Ley del Gobierno. Téngase en cuenta que el acto que ha autorizado el Consejo de Ministros, la firma por parte de Rajoy, es el “acto por el que España autentica un tratado internacional o manifiesta el consentimiento en obligarse por él”.

e) ¿Qué trámites parlamentarios se van a producir una vez firmado el Tratado? Porque no me resulta razonable, a la vista de la Ley de tratados y otros Acuerdos Internacionales que resulte suficiente con la firma autorizada por el Consejo de Ministros.

No podemos olvidar que en el artículo 94 de la Constitución se obliga a la autorización de las Cortes Generales para la prestación del consentimiento del Estado para obligarse por medio de tratados o convenios en casos de Tratados de carácter político o Tratados o convenios que impliquen obligaciones financieras para la Hacienda Pública y  Tratados o convenios que supongan modificación o derogación de alguna ley o exijan medidas legislativas para su ejecución; casos todos ellos que afectan al CETA. De hecho, en supuestos parecidos al actual, el procedimiento se activó y se otorgó la correspondiente autorización parlamentaria (paradójicamente, sin votos en contra, sólo con las dos abstenciones de los diputados que entonces tenía ERC)

f) En las sesiones de investidura de Pedro Sánchez en marzo pasado y de Mariano Rajoy a final de agosto, el CETA no fue citado ni una sola vez. Sólo se hizo una referencia de pasada al TTIP. No ha habido, en consecuencia, ni una sola discusión parlamentaria sobre tratados que tienen una base constitucional y que afectan, por ejemplo, a la tutela judicial efectiva, al poder del parlamento, a la protección de la salud o a las denominaciones de origen. Me resulta sencillamente inaudito que no haya sido un aspecto central del debate político, cuando en la calle hay mucha inquietud por estos tratados.

Es una situación que contrasta con las votaciones que se están produciendo en otros países europeos, fruto de la importancia que tienen los “tratados de nueva generación”.