Comité Federal del PSOE: ¿perdieron todos?

Se celebró finalmente el Comité Federal del PSOE. Los malos augurios de una semana complicada se materializaron en una reunión que pareció la tormenta perfecta. El resultado es conocido: Sánchez perdió la votación sobre el Congreso y hoy dirige el Partido una Comisión Gestora presidida por Javier Fernández, que refleja el triunfo de los críticos encabezados por Susana Díaz.

A partir de aquí, ¿que se puede extraer? Las debilidades del Partido y una sensación de que todos han perdido, incluso los ganadores. La virulencia de la crisis hace que se pueda señalar que “cuando se tome conciencia del destrozo, todos preferirán 85 diputados”, como decía Javier Solana el otro día. Una valoración que deriva no del debate -necesario- sino de cómo se ha producido, que parecía querer dar la razón al dicho de “amigos, enemigos y compañeros de partido”.

1. De entrada, el Comité Federal refleja la necesidad de reformar los Estatutos para que la solución de las situaciones de crisis no sea una discusión sobre el Reglamento. Lo peor es, no tener que usar argumentos de defensa de una posición sobre los puntos del orden del día sino ntentar ganar enfrascándose en una discusión sobre si el Secretario General está o no en el puesto, si se vota o no con urna, quién es la máxima autoridad o si cabe o no la Gestora. La imagen de caos que se proyecta es muy negativa.

2. En segundo lugar, la crisis ha reflejado la ausencia de órganos institucionales, cuya misión sea atemperar el conflicto y buscar cauces de solución entre sus corrientes. No resulta razonable, en este sentido, la composición de la Presidencia y del Comité de Garantias, cuyos miembros eran de adscripción conocida a uno de los dos bando. Aquí el problema es, obviamente, de selección de sus integrantes, pero ha reflejado una debilidad de la organización.

3. Pedro Sánchez es, aparentemente, el gran perdedor del Comité. Ha dejado de ser Secretario General. Obviamente la crisis no es de una semana y ha unido elementos variados, que van de los resultados electorales a la propia gestión de la crisis interna y la generación de una cultura de diálogo. No creo, sin embargo, que dejemos de oír hablar de el, teniendo en cuenta los apoyos que se ha generado en las bases. De hecho, no es descartable que se presente a la primarias… y las gane si se optase por abstenerse en la investidura de Rajoy. 

4. Susana Díaz puede ser la ganadora. Pero el coste de descabalgar a Sánchez lo ha asumido ella. Los errores de esta semana en la gestación y desarrollo de la crisis se le van a imputar a ella. Algunas manifestaciones de sus partidarios también pueden recaer en su debe. Y también que, a día de hoy, no haya expresado su propuesta sobre la formación de Gobierno, aunque se intuye que está a favor de la abstención, postura que no parece ser mayoritaria entre la militancia. Por ello, ha salido muy quemada de la crisis, lo que hará que se siga planteando si coge el tren de Madrid o se mantiene en San Telmo.

5. Eduardo Madina también ha visto como parte de las consecuencias de la crisis se ha vuelto contra él, como se visto en algunas de las críticas. El cómo se plantea la abstención-caso de que así lo decida el Comité Federal- determinará su futuro político, al igual que el de Díaz.

6. La ausencia de una tercera vía, que podría haber representado Izquierda Socalista, ha sido un factor que ha favorecido la polarización entre Díaz y Sánchez.

7. La han cuestión es qué hacer en la investidura. Lo ocurrido esta semana debería dificultar el cambio de posición, incluso si se pusieran condiciones duras al PP. El coste -mucho o poco- que tendría (en la sociedad, entre los votantes y los militantes) debe ser un factor para pensarlo mucho. El efecto que ha tenido en el SPD alemán el pacto con Merkel o en el PASOK tras el que hizo con Nueva Democracia será, sin duda, un factor en la cabeza de los miembros del Comité Federal si se ha de pronunciarse de nuevo sobre la investidura.

8. El Congreso y las primarias no se deben retrasar demasiado. Una “Comisión gestora” no debería dirigir el Partido por mucho tiempo. En todo caso, no podemos olvidar que si hay terceras elecciones no hay candidato. Pero lo más relevante es que, más allá de las palabras, se haga un esfuerzo de integración.

La regeneración no pasa solo por los cambios de personas sino de actitud ante los problemas: cohesión interna que lleva tiempo desaparecida, defensa de la mucha gestión buena que hizo cuando estuvo en el poder y un programa que seduzca en lo social, en lo político y en lo territorial. ¿Imposible? No, si se ponen a ello. Pero para ello hay que abrir el partido a la España de 2016.

One Reply to “Comité Federal del PSOE: ¿perdieron todos?”

Comments are closed.