Jornada de reflexión y otras rarezas de la democracia española

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Hoy es Jornada de reflexión. Ese día en que se supone que no se puede pedir el voto porque todos estamos pensando sobre cuál debe ser su sentido y no es conveniente que tengamos incentivos externos. Algo que en democracias más avanzadas que la nuestra no existe. Frente a ello, sería más conveniente que se obligara a pasar todos por la cabina para coger la papeleta electoral, momento en que cada uno es perfectamente consciente de a quién vota. Acaso muchos votos extraños de residencias de ancianos que vienen en  autobuses pagados por congregaciones religiosas se evitarían.

Hace días que una parte de la ciudadanía está preocupada por el precio de agua, fresas, berenjenas, lechugas y naranjas en Andorra. Una forma de decir que visitan la web donde se puede consultar las encuestas electorales que no se pueden publicar en nuestro país en la última semana. Tampoco entiendo por qué. Eso sí, se agradece que el aluvión de encuestas interesadas de los últimos meses haya tenido un momento de descanso… hasta el martes cuando volverán a aparecer sobre los pactos que supuestamente quiere la ciudadanía.

Hay dirigentes, de la derecha, del Partido Popular y de Ciudadanos, que no se han enterado (y esto es una rareza también) o no se han querido enterar (en cuyo caso, podríamos hablar de manipulación) que las elecciones del domingo no son para el Presidente del Gobierno, sino sólo para elegir diputad@s y senadores. Ellos serán los que elijan al usuario temporal del Palacio de la Moncloa y por tanto todo acuerdo que sume más es perfectamente legítimo.

Nuestro voto no vale igual. En las palabras de uno de los autores, Oscar Alzaga, la normativa electoral se puede definir como original y maquiavélico. En sus palabras es absolutamente original, e infinitamente más original de lo que parece a primera vista, y es bastante maquiavélico“. El cómo se hizo es una prueba de que hay que modificarlo “Puesto que los sondeos preelectorales concedían a la futura Unión del Centro Democrático un 36-37 por ciento de los  votos, se buscó hacer una ley en la que la mayoría absoluta pudiese conseguirse con alrededor del 36-37 por 100. Y con un mecanismo que en parte favorecía a las zonas rurales, donde las proyecciones preelectorales UCD eran predominantemente frente a las zonas industriales, en las que era mayor la incidencia del voto favorable al Partido Socialista. (…) se procuraba que el logro de la mayoría absoluta para el Partido Socialista estuviera situado no en el 36-37 por 100 sino en el 39-40 por 100”. Por ejemplo, en las pasadas elecciones generales de 2011, Barcelona tuvo un censo electoral de 4.027.998 personas que eligen a 31 diputados, esta provincia tuvo un representante en el Congreso por cada 129.255 electores, mientras que en Guadalajara, con tres escaños y un censo de 179.538 personas, hubo un escaño por cada 25.648 electores. Y mañana se harán estudios de cómo habrá partidos perjudicados (creo que Podemos e IU-UP) y otros beneficiados (creo que el Partido Popular).

Posiblemente si se hiciera una lista de 50 diputados que se distribuyeran de forma estatal entre los restos sin escaño de las circunscripciones provinciales, se podría solucionar, tal como apuntan desde la Universidad de Granada.

Hay gente que no podrá votar. Las dificultades que hay a la amplia colonia española en en el extranjero (sólo lo ha podido pedir el 6% de los residentes en el extranjero) y los problemas para que llegue la documentación a tiempo dejarán sin derecho a muchos ciudadanos. Es ese voto rogado que habrá que modificar en esta legislatura. Las fechas electorales y los problemas en Correos hacen que a muchos no les haya llegado tampoco la papeleta para el voto por correo. Algo que es antediluviano.

Una cuestión que no afecta a las elecciones de mañana pero en el que debiéramos tener  una evolución mayor es el de las formulas de participación directa en los asuntos públicos a través de fórmulas de referendum. Algo que en los 40 años de Constitucion se ha utilizado muy poco, a pesar de que ha habido motivos generales o particulares para un empleo mucho mayor.. A ello se ha añadido la cuestión de la falta de efectividad del mismo, como ha ocurrido en el del Estatuto de Autonomía catalán, en donde los efectos políticos de la sentencia posterior que anulaba algunos preceptos han sido superiores precisamente por el resultado positivo que tuvo la consulta ciudadana.

Dentro de estas fórmulas de democracia directa, debiera incorporarse no de los elementos que está ausente del texto constitucional es el relativo a la posibilidad de que durante el lapso de tiempo de una legislatura la ciudadanía decida sobre la continuidad del Gobierno y, por extensión, del propio Parlamento. Es una figura conocida en textos constitucionales latinoamericanos (referendum revocatorio), o en Constituciones anglosajonas (recall election).

En fin, con estos ejemplos he querido destacar que hay muchos aspectos de nuestra democracia que merecen una vuelta si queremos hablar de regeneración de la vida pública. Esperemos que quienes obtengan su acta para el Congreso o el Senado afronten estas cuestiones.

En todo caso VOTEN

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