Crisis de Puerto Rico en 5 gráficos

Crisis en Puerto Rico

Felipe VI en su reciente visita a Puerto Rico hizo referencia a la alegría que le suponía volver a los Estados Unidos. Un gran error del monarca, que molestó mucho en la isla, ya que Puerto Rico es un territorio no incorporado a los Estados Unidos de América.

Partiendo de este error del monarca, se ha desarrollado un diálogo muy interesante entre dos portorriqueños William Lockwood; Maria de los Angeles Trigo y un profesor español que lleva años dirigiendo el Master  conjunto entre la UCM y la Universidad Interamericana de Puerto Rico sobre Derecho español vigente y comparado, Jose Ignacio Rubio San Román. Yo tuve la ocasión de conducir el diálogo entre los tres.

Puerto Rico es un país especial. No forma parte de los EE.UU. pero tiene unos fuertes nexos de Unión política y económica con ellos. Unos lazos que provienen esencialmente de la historia, de la cesión que hace España en 1898 y en el que la historia portorriqueña ha ido dibujando un escenario en el que no tiene visibilidad en el contexto internacional.

El coloquio tuvo su punto álgido cuando se examinó la situación actual de Puerto Rico: una crisis económica pública y privada que hace que en la actualidad el deficit público anual supere el 20%; una deuda pública superior al 100% del PIB, la insolvencia del sistema de pensiones de los empleados del gobierno central y de maestros, que podría dejar a unos sobre 200.000 personas sin su pensión; mucha población que no se ha incorporado al mercado de trabajo y, al mismo tiempo, una crisis en la Administración pública. Todo lo cual dibuja un cuadro de crisis estructural en el país que no ha encontrado solución hasta ahora y que no permite en la actualidad el recurso al mercado de capitales, que está cerrado para la isla por la bajísima cualificación de su deuda.

En la actualidad la crisis y sus vías de gestión se vertebran sobre dos polos: por un lado la imposición por parte del Gobierno de los EE.UU. de un mecanismo de gobierno para ordenar la economía y la Administración pública: la Junta de Control Fiscal y que supondría indirectamente la suspensión de la Constitución que está actualmente en vigor. Esta medida del Gobierno federal está provocando un apasionado debate entre partidarios y detractores de la medida.

Por el otro, la tramitación de una serie de medidas por el Parlamento de Puerto de Rico incorporadas a la Ley de Moratoria de Emergencia y Rehabilitación Financiera de Puerto sobre las moratoria del pago de la deuda; norma también controvertida y sobre la que el Colegio de Abogados se ha pronunciado sobre su inconstitucionalidad.

Como se aprecia en el diálogo, nos encontramos ante una solución especialmente grave ya que, de entrada, hay un problema de si Puerto Rico entra o no en quiebra, desde un punto de vista jurídico. Teóricamente, el 95% de los créditos están sujetos a la legislación de la isla, no a la de New York. Pero esto tendría consecuencias relevantes en los EE.UU. ya que una parte considerable de los mismos están en manos de entidades financieras estadounidenses, y su impago podría tener consecuencias sistémicas para el sector financiero.

En todo caso, los aspectos anteriores no son sino una muestra del diálogo mantenido el cual invito a su audición.

Ir a descargar