Pactos de Gobierno: partida de poker post electoral 

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Las elecciones han dado un resultado abierto. Un resultado que hará que los tiempos políticos van a ir más despacio, como en una partida de poder. Es algo normal cuando se llega a una situación como ésta, en la que, sin embargo, hay que cambiar la perspectiva temporal y la forma de aproximarse al adversario político que puede terminar siendo tu socio programático o de gobierno.

Pablo Iglesias y Podemos tienen muy buenas cartas. Han obtenido un gran resultado electoral, están en un momento político alcista y creen que un adelanto electoral les beneficiará. Esto (y la presión de su socio catalán ha hecho que planteen propuestas que el PSOE no puede aceptar. El referéndum no ha sido el vértice de una campaña y que ahora sale a la luz como un aspecto esencial. Otras de las propuestas -como la reforma electoral o el blindaje de derechos-, además, requieren el apoyo del Partido Popular ya que se han de materializar en cambios constitucionales para los cuales el partido conservador conserva una mayoría de bloqueo; aunque de este aspecto no se habla lo más mínimo. Eso sí, su flanco débil está en las exigencias de las federaciones catalana y gallega por el apoyo al referéndum.

Rajoy no tiene malas cartas. Ciudadanos se ha desinflado y sus votantes siguen sin ser sensibles a la corrupción. Tampoco verían con malos ojos unas nuevas elecciones. Eso sí,está demostrando una gran ansiedad y una dosis amplia de patetismo, al buscar el apoyo del  PSOE, exigiendo un sentido de Estado que no tuvo en 2010. No se quiere dar cuenta de que ese supuesto sentido de estado sería ni más ni menos que dar el consentimiento a la política de recortes que ha venido aplicando y a la corrupción generalizada, que motivó el conocido “indecente” de la campaña electoral, que describe cuál es el sentimiento de mucha gente. Eso sí Gürtel está a la vuelta de la esquina  y puede alterar los equilibrios inestables de la derecha.

Sánchez y el PSOE lo tienen complicado. El acuerdo natural de la izquierda con Podemos lleva camino de no materializarse por las exigencias de Iglesias y Errejón. Tiene dificultades internas con Díaz, Vara y Page que no son propensos a este pacto, a pesar de que Page gobierna gracias al apoyo de Podemos. Lo que parece claro es que no hay lugar para aceptar algo que no sea un NO al Partido Popular, ya que las bases del Partido no lo aceptarian. Sería un error ideológico y estratégico, ya que conduce a la pasokizacion definitiva. Aquellos que piensan que es una opción, que hay que tener sentido de estado,  desconocen que en el interior del partido los militantes no lo contemplamos y lo consideraríamos un casas belli. Y no se dan cuenta que esto nos haría copartícipes de las políticas de recortes y de la corrupción del PP.

Rivera y Ciudadanos tiene las peores cartas, hoy son prescindibles  y por ello presionan al PSOE para que se abstenga. Eso sí, no parece muy serio terminar el discurso en la abstención, teniendo en cuenta que podrían existir otras opciones. Ni tampoco la ansiedad con la que está buscando un acuerdo que es materialmente imposible, por las diferencias ideológicas de  derecha e izquierda.

Ahora toca que jueguen la partida. Teóricamente hace falta un pacto para lo cual hay que ir aproximando posturas. Pero, con muy buenas cartas se puede perder y con regulares se puede ganar. La ansiedad puede hacer perder y la tranquilidad y estrategia puede hacer revertir la situación. Pero lo único claro es que la solución será lenta y que no podemos esperar una respuesta inmediata. Así que, keep calm!