Estatuto estudiante universitario

El artículo 46.5 de la Ley Orgánica de Universidades dispone que “el Gobierno aprobará un estatuto del estudiante universitario, que deberá prever la constitución, las funciones, la organización y el funcionamiento de un Consejo del estudiante universitario como órgano colegiado de representación estudiantil, adscrito al ministerio al que se le atribuyen las competencias en materia de universidades. La regulación del Consejo del estudiante universitario contará con la representación estudiantil de todas las universidades y, en su caso, con una adecuada participación de representantes de los consejos autonómicos de estudiantes”. Para cumplir este mandato la Disposición adicional 14ª de la LOMLOU le otorga al Gobierno un plazo de un año, ya superado.

La aprobación del Estatuto del Estudiante constituye, en consecuencia, uno de los retos mayores que tiene el Gobierno en materia de ordenación universitaria. Reto cuya formulación en el artículo 46.5 de la LOU posiblemente no resulte la más adecuada, en la medida en que incide en un elemento –importante, pero que cubre un mero aspecto del estatuto-, pero que olvida proporcionar directrices en otros aspectos de la ordenación de los estudiantes universitarios que son relevantes. Reto que resulta, además, de difícil resolución porque la LOU tiene entre sus carencias la regulación de la potestad sancionadora en el caso de las Universidades públicas. Y se trata de un reto que será siempre incompleto por cuanto que aspectos relevantes estarán en normas complementarias, como ocurre con la vinculación que existe entre la regulación de derechos y obligaciones de estudiantes con la regulación de la extranjería –aspectos de ineludible conexión en esta sociedad global-. Reto que, al mismo tiempo, resulta de imprescindible satisfacción ya que la LOU no resulta, en este punto, una norma que disponga de un grado de detalle suficiente para proporcionar contenido a ese Estatuto del estudiante, cuyos aspectos básicos deberían contenerse en ella, más allá de la remisión en blanco que efectúa al desarrollo reglamentario que está en proceso de cumplimiento en la actualidad.

Ahora bien, cuando se hace referencia al estatuto del estudiante[1], como veremos inmediatamente, su contenido no se termina en las materias contenidas en el Borrador de Estatuto que se ha presentado desde el Ministerio de Ciencia e Innovación y que ahora tramita el Ministerio de Educación a través de la Dirección General de Formación y Orientación Universitaria. Al contrario, la pluralidad de situaciones de los estudiantes universitarios hacen que se deba completar con la ordenación del estudiante extranjero y con la del estudiante que tiene la condición de investigador en formación.

 

Notas sobre el Borrador de Estatuto del Estudiante Universitario, en la Revista Vasca de Administración Pública, nºn 86-2 (2010) RVAP 86-02