¿Y si el PSOE pusiera condiciones al PP para abstenerse en la investidura?

“No es No y ¿ahora qué?” forma parte de las críticas que está recibiendo el PSOE por no abstenerse en la investidura de Rajoy, para favorecer la gobernabilidad. Los llamamientos a la responsabilidad no han sido atendidos y esto nos lleva a las terceras elecciones, dado que el PSOE no propone nada. La mayor parte de la prensa (que se dice imparcial) contiene artículos sesudos sosteniendo esta posición.

Hagamos un juego de política ficción y aceptemos el reto de que el PSOE se abstuviera total o parcialmente. Algo que creo improbable.

De entrada, para que se pueda progresar, este ejercicio de responsabilidad que se reclama al PSOE debe resultar recíproco y no pensar, como ha hecho hasta ahora, que la abstención es gratis. No, el PP debería aceptar que hay ciertos elementos que resultan incuestionables para el PSOE, que están vinculados a problemas de Estado y que su resolución es condición necesaria para poder ser responsables.

En este sentido, se me ocurre algunas condiciones que el PSOE podría plantear al PP:

  • A fin de acometer la cuestión catalana (y las que pudieran surgir) Iniciación de los trabajos de la comisión constitucional del Congreso de los Diputados para una reforma de la Constitución, que incluyera al menos tres elementos:
    • La inclusión de la Unión Europea y sus consecuencias en el texto constitucional;
    • La reforma del Parlamento y la forma de elegir los diputados y, sobre todo, los senadores; y
    • La reforma en su integridad del Título VIII, dedicado a las Comunidades autónomas, con la finalidad de desarrollar el artículo 2 (que recoge las nacionalidades, debiendo pasarse a reconocer la realidad plurinacional del país en el marco del Estado Español) adaptándolo a la realidad actual; articulación de un mecanismo adecuado de financiación autonómica y de Entidades locales.
  • Aprobación de una serie de medidas básicas de protección social frente a la exclusión, como por ejemplo incremento en un 5% anual de las pensiones mínimas y el salario mínimo interprofesional y medidas para la garantía de los servicios básicos de luz y agua a la ciudadanía.
  • Configuración de un sistema jurídico de lucha contra la corrupción: dotación de medios personales y materiales a los juzgados; garantías de independencia de fiscales; modificación del régimen de algunos delitos para evitar que conductas queden impunes (como el plazo de prescripción del delito fiscal); modificación del plazo máximo para la tramitación de estos procedimientos y, acaso, sometimiento de estos delitos a la Audiencia Nacional. Asimismo, apertura de una comisión de investigación sobre los casos de corrupción que afectan al PP en su conjunto.
  • Como vía para la mejora de la recaudación fiscal y de lucha contra el fraude fiscal y para evitar nuevos recortes en los servicios públicos, articulación de un plan urgente para que la plantilla de la agencia tributaria dispusiera de los mismos medios materiales y personales que la media de los países de nuestro entorno. Asimismo, incremento de 3 puntos de la presión fiscal de las rentas de capital y de las rentas de trabajo superiores a 60.000€
  • Designación de un Director General de RTVE por consenso entre los grupos políticos, a fin de garantizar la independencia de la cadena pública.
  • Reforma del voto rogado.
  • Eliminación de todos los aforamientos que no estén en recogidos en  la Constitución.
  • Derogación de la LOMCE y negociación de una ley de educación que sea asumible por todos los grupos políticos y que tenga una financiación de al menos lo que señala la OCDE para la educación obligatoria.
  • Plan Nacional realista contra la violencia de género, con crédito suficiente para hacer frente a las necesidades institucionales.
  • Cese del Ministro Fernández Díaz y negociación de una ley de seguridad ciudadana que sea asumible por todos los grupos políticos.
  • Dado que el PP está investigado (procesado por corrupción) ni el Presidente ni la Secretaria General del Partido podrían ser nominados a la Presidencia del Gobierno.
  • La legislatura tendría una duración de dos años, como se corresponde a una situación de excepconalidad como la que sería tener al Gobierno en funciones desde diciembre de 2015.

Imaginemos que el PSOE hiciera esta propuesta, obviamente después de que estos contactos actuales llevaran a la conclusión de que no son viables. Es la opción que proporcionaría para evitar las terceras elecciones. Insisto ¿sería asumible por el PP? ¿Qué son cláusulas, especialmente la referente a Rajoy y Cospedal, duras? Sí, claro, la abstención del PSOE es tan dura para este partido como para el PP aceptar estas cláusulas. Pero usted, lector, ¿cómo lo vería? ¿qué cree que pasaría?

Lo que he pretendido es llamar la atención sobre otra de las falacias de la vida política actual. Cuando se pide algo por responsabilidad de Estado, se ha de estar en condiciones de aceptar condiciones que son duras por la misma responsabilidad. Si no es así, si la cesión es a cambio de nada, no se dan los presupuestos básicos para este tipo de cesiones. El PP no se ha dado cuenta hasta ahora. Y el argumento crítico contra el NO es NO se volvería contra el de que hay gobernar a la lista más votada, sobre todo cuando sólo ha sacado el 33% de los votos. Do ut des, como debería haber dicho Lecter en “El silencio de los corderos”.

En todo caso, si alguien duda de cuál es mi posición al respecto, creo que la he expresado en bastantes ocasiones. Esto sólo era un divertimento de política ficción.