PSOE, ante unas Primarias y un Congreso urgentes 

El PSOE encara unos meses complicados que deben desembocar, con rapidez, en las Primarias para elegir la Secretaría General y el Congreso que defina su estrategia y la composición de los demás órganos de dirección. Un proceso que tiene un contexto muy negativo-por razones que no hay que repetir- y que debe permitir poner las bases de revertir la situación. 

1. El Congreso y las Primarias son urgentes. No debe mantenerse una situación de interinidad que solo sirve para mantener una tensión interna sobre la propia legitimidad de la Gestora y su actuación. Pero, además, si no se aprobaran los Presupuestos Generales del Estado, la convocatoria de elecciones sería inminente (mayo) lo que hace necesario disponer de una estructura en el Partido y un líder que lo identifique, que haya sido capaz de generar un discurso y que pueda iniciar la recomposición interna.

2. Las primarias son intocables. Es el mecanismo más adecuado para elegir la Secretaría General, el que da más legitimidad, el que permite más participación, que dinamizar más el partido y que da más visibilidad ante la sociedad. Lo que no es adecuado son dos aspectos del mecanismo de celebración: el porcentaje de avales que sigue haciéndolas un procedimiento restringido, cercano a la cooptación y la imposibilidad de avalar a más de un candidato, cuando todavía no se ha producido el debate entre los modelos de partido. El modelo portugués sería, en este punto, un ejemplo a seguir. 

3. Lo ocurrido desde la dimisión de los miembros del Comité Ejecutivo Federal previo aL Comité Federal en el que dimitió Sánchez ha hecho ver que los Estatutos del Partido requieren que se redacten de nuevo. No es razonable que se discuta sobre el sentido de las disposiciones, las facultades de cada órgano, cuando se entienden disueltos o cuál es el plazo para la convocatoria de un Congreso extraordinario. Para preservar la unidad, todos ellos son aspectos que sirven para atenuar el conflicto en situaciones de crisis y, por ellos, en los que los Estatutos tienen que ser totalmente claros.

4. El proceso de recogida de firmas ha mostrado, igualmente, las debilidades que tiene el proceso de participación de los militantes en la vida del Partido. Los avances tecnológicos deben ponerse a disposición de la militancia para impulsar y participar en la vida del mismo. 

5. El proceso de cambio de decisión sobre la investidura de Rajoy ha mostrado la conveniencia de clarificar la participación de la militancia en estas decisiones. No puede ser solo consecuencia de la voluntad de la Secretaría General el que se consulte a los militantes o no. El ejemplo del SPD alemán que ha consultado a las bases en todos los acuerdos con la CDU debería marcar la nueva redacción de los Estatutos en este punto.

Es también ilustrativo de una cultura política más abierta, y por ello que permite una mayor inclusión de todos, el hecho de que el SPD permitiera el voto en contra de Merkel para aquellos a los que les suponía un problema de conciencia.

6. La cuestión catalana debe hacer ver al Partido que España ha evolucionado y que esa evolución ha de llegar también a su interior. No es razonable hablar siquiera de cambiar protocolos cuando hay discrepancias ni menos aún de romper relaciones, cuando el PSOE sin el PSC carece de sentido. Entender la estructura Federal del país en la configuración interna será dar un salto adelante para volver a vertebrae el Estado.

7. En este proceso hay que dar un salto en el discurso que vuelva a acercar a la sociedad, a los votantes perdidos por el camino. Los especialistas en lenguaje político pueden ayudar mucho a redifinir como se plantean las propuestas. Citar a Lakoff es clásico pero imprescindible.

8. El debate sobre el TTIP y el CETA es una muestra de cuestiones políticas con impacto social en los que el PSOE no ha estado y en los que muchos han buscado una posición que dé respuesta a las inquietudes sociales. Hay que ser más incisivo en la búsqueda de problemas socioeconómicos, en dirigir los temas que componen la agenda pública. 

9. Abordar la relación con Podemos desde la normalidad será un elemento importante. Hay que partir de que están para quedarse y que son los más cercanos al proyecto del PSOE.  Más allá de personas, de las dificultades que ponen en ocasiones, la única opción hoy para volver al Gobierno pasa por la posibilidad de vertebrar  acuerdos. Aquí también se hace camino al andar.

Mucho es lo que hay que hacer. Esperemos que se sea capaz de relajar la tensión y de fomentar la cohesión en el partido y presentar un proyecto ilusionante que permita borrar la mala imagen de los últimos meses.