¿Qué es corrupción?

La negociación entre el Partido Popular y Ciudadanos ha encontrado un aspecto especial, que ha resultado relevante para que las negociaciones puedan progresar: definir qué es corrupción y determinar desde cuándo se aplican las cláusulas del mismo.

La necesidad de determinar qué es corrupción y de delimitarla podría, hipotéticamente, ser una necesidad dado que en nuestro ordenamiento jurídico no hay una definición de qué se entiende por corrupción. Hay conductas que podríamos entender que son modalidades de corrupción pero no hay una norma en que se diga cuando hay corrupción.

Ahora bien, asumiendo esta carencia, no parece que resulte lo más adecuada una “visión estricta” de qué entendemos por ella si la reducimos a financiación de partidos o a enriquecimiento personal. De hecho, la actual posición de Ciudadanos bien parece la conjunción más abigarrada de clamorosas contradicciones.

Primero por salud democrática. Llevamos demasiados supuestos en los que ha habido conductas que han alterado el funcionamiento normal de las instituciones como consecuencia de finalidades totalmente torticeras. Si lo que se pretende es regeneración democrática, lo menos adecuado es restringir qué se entiende por corrupción. O hacer que solo sean sancionables aquellas conductas que no son demasiado onerosas para uno de los firmantes.

Segundo, porque es un problema metodológico que permite conductas que son inaceptables desde una óptica de integridad pública. La responsabilidad política debería ser más estricta que la responsabilidad penal y los hechos delictivos de este tenor. Veamos cómo define la Real Academia la corrupción: “En las organizaciones, especialmente en las públicas, práctica consistente en la utilización de las funciones y medios de aquellas en provecho, económico o de otra índole, de sus gestores”.

Pensemos en varias situaciones que caen fuera de lo señalado en el anticipo del acuerdo: la falsedad en un curriculum de un alto cargo. No es ni siquiera delicitivo. ¿Es conveniente que se mantenga en el cargo? Recordemos que un supuesto similar, el plagio en una tesis doctoral tuvieron que dimitir diversos ministros en Alemania.Aquí, con la interpretación que parece que hacen Ciudadanos y el Partido Popular estamos lejos de este tipo de comportamientos.

Pensemos otro supuesto, también real: el de la declaración de no culpabilidad penal porque el delito ha prescrito. Una situación que ocurrió en el caso de Ana Mato durante la instrucción de uno de los sumarios del caso Gürtel. ¿Creemos que es admisible que excluyamos la responsabilidad política por un caso como éste? No nos olvidemos que muchos delitos quedarán sin condena, a pesar de la evidencia de la corrupción, fruto de los cambios en la legislación procesal que impulsó el PP en la legislatura 2011-15. Hoy Ciudadanos da el visto bueno a este desmán.

El delito de ocultamiento de pruebas de corrupción, por lo que procesa al PP, ¿cae fuera del reproche? No hay enriquecimiento pero es el medio para evitar que se conozcan muchos detalles de corrupción. Yendo más allá, la persecución de los delitos fiscales -que también caerían fuera-  constituye un elemento imprescindible en la lucha contra la corrupción. Pensemos que solo por este delito se pudo encausar a Al Capone. Sin embargo, no está incluido en los delitos pactados entre Ciudadanos y el Partido Popular.

Quedarían fuera la malversación de caudales públicos o la prevaricación (dictar una resolución a sabiendas de su injusticia), por lo que está condenada la exalcaldesa de Jerez. Las imputaciones de uno de los negociadores, Maillo (concesión de créditos presuntamente ilegítimos en Caja España) o  de Baltar (empleo público a cambio de sexo).

Incluso nos podríamos plantear por que exigió en el caso ERE la renuncia de Chaves y Griñan, sobre los que hay acusación de corrupción política, que hoy queda fuera.

Tercero, por eficacia en la gestión pública. El imputado está siempre en una situación (humanamente lógica) de conflicto entre su procesamiento -aunque no se haya enriquecido- y el desarrollo de la gestión pública. No puede seguir.

Ciudadanos ha cruzado una línea muy peligrosa en esta negociación con el PP. No le valen los corruptos pero pacta con un partido procesado por destruir pruebas contra la corrupción. No admitía más que un sí o un no en sus falsas 6 condiciones y el nombre de Barcenas desaparece del nombre de la comisión de investigación y Barberá seguirá de senadora hasta que haya Gobierno del PP. Van de regeneradores y a la primera reducen el concepto de corrupción a lo que necesita su parte contratante.

Lo que no se está dando cuenta es del daño que hace a la democracia. Un partido que es regenerador se ha dado el abrazo del oso definitivo con aquello frente a lo que decía luchar. Ver hoy este fragmento del debate electoral resulta descorazonador por la tomadura de pelo que supone.

Con respecto al PP, no hay nada nuevo. Parece claro que las conductas reprochables han encontrado alguien que haga el trabajo sucio de blanquearlo.

Mantenernos en la actitud tolerante que refleja este enjuague sirve para continuar en la italianización del país, con pérdidas de libertad, de democracia y un aumento de la arbitrariedad y el despilfarro. La respuesta conjunta de Ciudadanos y el PP no es la que espera la ciudadanía que en junio consideraba que la corrupción es el segundo problema del país, solo superado por el paro.

Recomiendo la lectura de M. Villoria, J.M. Gimeno Feliu y J. Tejedor Bielsa (Directores) “La corrupción en España. Ambitos, causas y remedios jurídicos”. Editorial Atelier; Barcelona (2016), 536 páginas

 

 

4 Replies to “¿Qué es corrupción?”

  1. Ignacio

    La recomendacion que presentas en estas fechas me deja una realisima duda, unos de los nombres que expones es de un catedratico que ha presentado un informe a una administracion en el cual parte del contenido es una copia exacta de un compañero de su misma institucion y hasta con las faltas de ortografia. al erario publico le ha costado 6000 euros. Es la moralidad falsa de este pais. hablar de transparencia y corrupcion por aquellos que parece ser que las cosas son para los demas y no para cumplirlas todos.

  2. Ignacio

    La recomendacion que presentas en estas fechas me deja una realisima duda, unos de los nombres que expones es de un catedratico que ha presentado un informe a una administracion en el cual parte del contenido es una copia exacta de un compañero de su misma institucion y hasta con las faltas de ortografia. al erario publico le ha costado 6000 euros. Es la moralidad falsa de este pais. hablar de transparencia y corrupcion por aquellos que parece ser que las cosas son para los demas y no para cumplirlas todos.

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