¿Por qué Rajoy ha ganado las elecciones? 

Mariano Rajoy Brey. Presidente del Gobierno en funciones. Capaz de que la responsabilidad política de actos propios se traslade a terceros o de quede sin exigirse sus acciones y omisiones, conscientes o inconscientes, esperando que pase el tiempo. Tomemos algunos ejemplos:

  • Rajoy era Vicepresidente del Gobierno cuando se acordó la participación en la guerra de Iraq, que se ha demostrado que estaba justificada con datos falsos. Ni siquiera cuando el Informe independiente del Reino Unido constató la falsedad de los datos hizo amago de proporcionar una explicación.
  • Rajoy será recordado, entre otras cosas, por sus comparecencias ante los medios de comunicación a través de una pantalla de plasma para evitar las preguntas de la prensa.
  • Rajoy es el Presidente del Partido Popular, que ha sido procesado (hoy investigado) por corrupción; tiene a sus antiguos gerentes procesados y ha pagado las obras de su sede nacional en B.
  • Rajoy aparece en un listado de perceptores de cantidades económicas opacas a Hacienda y ha percibido unos gastos de representación del Partido que preside que aparentan un salario.
  • Rajoy es el Presidente del Gobierno que ha realizado mayores recortes en prestaciones sociales a la ciudadanía.
  • Rajoy es el Presidente del Gobierno que solicitó un rescate financiero a la Unión Europea y cuya mala gestión provocará nuevos recortes en gasto público exigidos por Bruselas. Es el Presidente que puede ver cómo se eliminan los fondos comunitarios por su ausencia de medidas para el recorte del déficit público
  • Rajoy se ha negado reiteradamente a comparecer ante el Parlamento para que éste realice el control de su Gobierno.
  • Rajoy es el Presidente de un Gobierno del que han tenido que dimitir dos de sus ministros por problemas vinculados a la falta de decencia política.
  • Rajoy se ha negado reiteradamente a presentar su candidatura en el Parlamento a pesar de ser el candidato del Partido más votado.
  • Rajoy es el Presidente de un Gobierno que encargó una auditoria de un gravísimo accidente ferroviario que la Unión Europea ha señalado que no era imparcial. Ni él ni nadie de su Gobierno ha dimitido.

Podrían citarse muchos más ejemplos, pero creo que es suficiente a los objetivos que me planteo. Cualquiera de los datos anteriores deberían haber conducido a su sustitución como Presidente del Gobierno. Recordemos que ha habido Presidentes en el extranjero que han dimitido por plagiar una tesis doctoral. Aquí nada ha pasado. La ciudadanía lo sigue eligiendo como el más votado y él sigue con aire digno pretendiendo volver a ser Presidente del Gobierno.

No sólo eso, cuando carece de mayoría suficiente para gobernar, no presenta ni una sola propuesta a los demás partidos, quince días después de las elecciones no se ha reunido con nadie y espera que sean éstos quienes le voten por la sencilla razón de ser el más votado. No sólo eso, sino que la prensa coloca la presión en el segundo partido, el PSOE, que ha señalado reiteradamente que no le va a votar y al PP y su Presidente se le hacen preguntas cómodas que dan respuestas del tipo de que hace falta nombrar un Gobierno pronto. Al PP esta estrategia del no hacer lo que debiera hacer le está saliendo gratis.

Ahora bien, ¿dónde está el problema? ¿En el PP?

El PP está sacando réditos de una situación que le beneficia. Desde este punto de vista, en su estrategia todo va bien. Es cesurable políticamente su comportamiento desde la perspectiva del interés general, pero desde el punto de vista egoísta del PP es una estrategia acertada.

¿Dónde se equivoca la izquierda?

De entrada en pensar que con la denuncia de la corrupción está todo hecho. Se ha demostrado la permisividad que tiene la derecha con su corrupción y la intransigencia social con la de la izquierda. Cada problema de corrupción en la izquierda supone enterrar la imputación del PP. Es, además, un argumento negativo que no genera ilusión.

Prestar más atención a los planteamientos que separan a los partidos de izquierda que a los que les acercan. La última negociación, por llamarla de algún modo, lo mostró claramente y se percibió una dureza negociadora por parte de la izquierda que quiere tomar los cielos que fue poco razonable ante la perspectiva de empezar a combatir las cosas. El resultado fue el aumento de la abstención y la generación de una desconfianza que tardará tiempo en desaparecer.

La utilización de discursos  y formas de pensamiento de la derecha. Para el votante conservador no hay color: prefieran siempre al original que a la copia. Para el votante de izquierda se verá como una tradición. El pensamiento débil de la izquierda, tan común en estos tiempos, está haciendo reutilizar  el discurso matizando el de la derecha, sus objetivos a pesar de que los cambios que se requieren son estructurales. No hay, además, ambición de país ni capacidad de generar un discurso ilusionante, en positivo, de la España que se quiere construir. El libro de Lakoff “No pienses en un elefante” puede ilustrar lo que se está señalando.

Por último, se aprecia un desconocimiento de las reglas electorales para intentar paliar los efectos negativos del sistema electoral español. Es palmario el resultado que ha tenido el PP en el Senado en donde con un escaso 30% de votos tiene una holgadisima mayoría absoluta.