Moción de censura contra Cifuentes. La moción de censura contra Cifuentes debe prosperar. Aquí no se está juzgando ni la responsabilidad penal, de quien sea, ni la disciplinaria administrativa. La presentación de una moción de censura dilucida la responsabilidad política del censurado. Parece mentira que Ciudadanos, que vino a regenerar la política no se haya dado cuenta.

No, no es la sucesión de noticias de dos medios digitales, especialmente de eldiario.es. Es la falta de respuesta convincente de la censurada ante datos que atentan contra su honarbilidad. Son hechos cometidos siendo el representante del Estado en la Comunidad de Madrid y la presidencia de esta Comunidad.

Tiene un título académico con presunción de legalidad, pero que, cuando se ha obtenido sin cumplir los requisitos para ello (y los problemas del examen constituyen un requisito esencial), el acto deviene nulo. Lo dice el artículo 47 de la Ley 39/2015. El rectorado de la Universidad Rey Juan Carlos debiera iniciar un expediente de revisión de oficio con urgencia para romper esta falsa apariencia.

Pero es que no ha aclarado nada. Matrícula fuera de plazo, inasistencia a clase al menos durante un trimestre. Pago de una tasa por asignatura no superada. Don de la ubicuidad el 2 de julio famoso. Falta de inscripción del TFM. Tribunal que carecía de requisitos. Y hoy se conoce que el acta tiene al menos una firma falsa. Nada. No ha aclarado nada. Porque no puede.

pero lo ocurrido hoy es especialmente grave. Una miembro del Tribunal dice que la firma de esa supuesta acta no es suya. El riesgo que padecía de ser inculpada por falsedad le ha hecho confirmar entre sollozos lo que se intuía. Una pésima noticia para Cifuentes.

Su camino debe estar fuera de la Presidencia de la Comunidad. Genera inquietud el ejemplo que ha dado. Genera pavor el pensar qué será capaz de hacer por algo importante si por un mero acto de vanidad como es la acumulación de títulos académicos puede dejar por los suelos a la Comunidad de Madrid y a la URJC. Sensación de impunidad, que sirve como explicación a la estupidez que supone poner en riesgo la carrera política por titulitis académica, en un momento en donde ya no era tolerable un comportamiento como el de Cifuentes.

Si Ciudadanos la mantiene no podrá seguir con el discurso regenerador. Hablar de comisión cuando los datos son apabullantes es una burla a la ciudadanía madrileña. Si nos creemos la regeneración la responsabilidad política es mucho más estricta que la penal y Ciudadanos no se dio cuenta hoy, igual que no lo hizo cuando cambió el concepto de corrupción en su pacto de legislatura con el PP.

Con lo ocurrido en Madrid dimitió un ministro alemán el presidente de Hungría. ¿Va a permitir Ciudadanos que seamos de peor condición?